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¿ Qué madera elegir ? Los diferentes tipos de maderas tienen poderes caloríficos distintos y no arden todas del mismo modo. De manera general, la mejor opción son las maderas duras como el roble, el haya, el fresno, el carpe y los frutales : producen una buena llama, así como brasas abundantes y que se mantienen incandescentes largo tiempo.
El secado Cualquiera que sea la madera elegida, debe estar bien seca : la madera húmeda calienta mucho menos, porque una gran parte de la energía se consume en la evaporación del agua que contiene. La albura, que es como se denomina a la madera joven que está justo debajo de la corteza puede contener hasta un 75 % de agua. Además, la madera húmeda produce gran cantidad de humo y pocas llamas, lo que provoca suciedad en el hogar, el cristal y la chimenea. Para favorecer el secado, es importante partir los leños grandes ; la madera debe estar cubierta o al abrigo de la lluvia, pero bien ventilada. En general, la madera debe tener dos años de secado. Con la experiencia, aprenderá usted a calibrar el grado de sequedad sopesando los troncos : cuanto más secos estén, más ligeros serán, produciendo además un sonido más claro cuando se los golpea uno contra otro.
Para evitar Las resinosas : desprenden mucho calor, pero se consumen rápidamente ; proyectan las brasas y las resinas que contienen ensucian las chimeneas : es mejor evitar estos tipos de leña.
Prohibidas Las maderas que han sido sometidas a procesos químicos, traviesas de ferrocarril, y los aglomerados, que ensucian rápidamente los aparatos y las chimeneas y pueden producir emanaciones tóxicas.
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