Es muy importante elegir el hogar cuya potencia de calefacción se corresponda con el espacio que se quiere calentar. Se trata de determinar el hogar que funcionará lo más a menudo posible a fuego vivo, es decir, de la manera más económica y respetando siempre el medio ambiente.
¿ Cómo determinar la potencia necesaria ? La potencia de un hogar se expresa en kW, que indican la cantidad de calor útil (el que verdaderamente sirve para calentar el recinto) que dicho hogar puede producir.
De hecho, este calor tiene que compensar lo más exactamente posible el que el edificio pierde naturalmente. La potencia necesaria para el calentamiento de una habitación varía con la temperatura exterior, con el volumen de la pieza, su exposición, la situación geográfica, el nivel de aislamiento del edificio ...
También habrá que tomar en cuenta el modo de ocupación : en una casa que ya cuente con calefacción central se instalará un hogar de menor potencia, que funcionará regularmente a su punto óptimo y que será suficiente en el entretiempo, contando con el apoyo de la calefacción central solamente cuando el tiempo sea muy frío. A la inversa, habrá que aumentar la potencia para una residencia secundaria que haya que calentar rápidamente al principio del fin de semana. Un hogar demasiado pequeño no conseguiría caldear, y mucho menos calentar, una habitación durante el tiempo frío.
Por el contrario, un hogar demasiado potente funcionaría a menudo al ralentí, es decir, en condiciones poco favorables, y a menudo calentaría el recinto demasiado, incluso estando al ralentí. En cualquier caso, la elección de un hogar de 20 kW donde sólo se necesita uno de 10 kW sería un cálculo muy malo.
Todos estos parámetros no permiten un cálculo sencillo. El modo más seguro de determinar cuál es el Stûv que le conviene es consultando con su instalador, que vendrá a tomar nota en su residencia : usted le explicará la utilización que piensa hacer de su hogar y él será quién le aconseje en su elección.
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